miércoles, 14 de septiembre de 2011

Deseos.

  Antiguamente decían que si veías a una estrella caer del firmamento podías pedirle a esta un deseo porque se cumplía. No recuerdo el número de veces que me he quedado dormida mientras miraba al cielo esperando que una estrella cayese o las veces que las he visto y he deseado que estuvieses a mi lado sin que se cumpliese. No recuerdo las veces que me he venido abajo cuando pensaba en lo lejos que te encontrabas de mi. No recuerdo las veces que me he asomado por la ventana esperando a que apareciese tu figura sentada en tu moto del 98 que tanto me gusta. Aún así no pierdo la esperanza y me siento cada noche en el jardín de mi casa, bajo nuestro árbol y dirijo mi vista hacia el cielo en busca de alguna estrella fugaz.