Miro a la derecha y a la izquierda. No viene nadie. Suspiro.
Me estremezco, no por el viento ni por el frío ni por el cansancio, son los recuerdos con Caitlin los que hacen sentirme así.
Hacía una semana que no la veía, como la he echado de menos. A ella, a su compañía, a su sonrísa, a sus ojos... y a su magia. Hace apenas unos minutos que se ha marchado y ya la echo de menos.
Estoy sentado en un banquito de madera del parque, enfrente hay unos niños jugando, no se preocupan por nada.
Si uno se cae el otro va corriendo le extiende la mano y le ayuda a levantarse y cogidos de la mano siguen jugando.
No les importa el tiempo que haga, ni la hora que sea, ni la gente que los mire, ni lo que opinen.
No puedo dejar de pensar en todo lo que tenga que ver con ella. No puedo evitarlo, la quiero. La quiero como a nadie mas he querido.
¿Debería haberla besado?
No paro de hacerme esa pregunta. Soy un idiota si era lo que sentía debería haberlo hecho.
Ella agarraba mi pelo, yo la sujetaba de la cintura con delicadeza, a veces me da la sensación de que es tan frágil que puedo romperla.
Cerró los ojos, roce sus labios y justo en ese momento me paralizé no supe que hacer y le abracé. Si, solo la abracé
Recuerdo que lo último que dije fue "Te veo mañana en el instituto" y con eso me despedí.
Si, soy tan idiota como el óceano es de grande.
Miro hacia arriba. No se ve mucho el sol, esta un poco nublado y empieza a soplar algo de viento. El tiempo está cambiando.
Intentando pensar en otra cosa me viene a la cabeza Sally, a la ropa que llevaba anoche. Sonrío. Era tan corto y escotado ese vestido. Ella es tan explosiva.
¡Qué distintas son Caitlin y Sally!
Es extraño, cuando estoy con ella me siento agusto, pero no puedo evitarlo no siento mas que una tensión sexual por ella, a la unica que quiero es a Caitlin.
Mira que he intentado lo de "un clavo saca a otro clavo" pero que tonterias ¿Quien mierda inventó esa frase?
Vuelvo a suspirar. Ella esta con Raúl, se les ve felices, el es su ex- pero antes de eso han sido amigos, la conoce mas que yo, ella sonrie de una manera especial cuando esta con él.
Pero si tanto lo quiere a él, si de verdad me a olvidado. Porque casi nos besamos, porque cerró los ojos en ese momento ¿quería tanto ese beso como yo?
Ves si esque por mucho que haga, aunque piense en otra cosa, siempre acabo pensando en ella.
Miro el móvil son las 14.3O del mediodía mi estomago lo siente, tengo hambre. Me levanto de aquel banquito sin muchas ganas y paseando por el camino de tierra salgo del parque. No quiero pasarme el día solo. No se a quien llamar.
Chris y Angie estan de comida familiar, Sally esta trabajando, y Caitlin, ella estará con su novio.
Voy andando solo sobre unos pies que ya ni me llevan, sin rumbo a ningun lado. Cuando me canse me pararé y buscaré algun lugar para comer.
Me van parando por el camino chicas para fotos y autografos, claro que no les digo que no. Pero la verdad esque pongo mi mejor cara, sonrío sin muchas ganas y doy las gracias.
A veces me gustaría ser un chico de los mas normal, que andara por la calle mirando escaparates de los mas tranquilo y si me choco con alguien que no se gire y empiece a gritar. Me gustaría poder ir cogido de la mano de mi novia y que no hubieran flashes cada paso que damos. Me echo la culpa a mi mismo de ser Dimitri Belikov de que ahora mismo no este con la mujer de mi vida. Porque se que es ella.
Paré habia un restaurante, no estaba muy lleno hacia esquina de una calle con poca gente. Entré y me pedí un filete con patatas fritas, algo normal y corriente. Seguramente ni me lo terminaría.
Espere un rato a que me lo sirvieran mietras me conectaba a twitter, seguia a unas cuantas fans, contestaba a otras y agradecía a todas y cada una de ellas por estar siempre ahí.
Estaba terminandome mi plato, pensé que no me lo comería entero pero me equivocaba, estaba hambriento, aquel filete estaba buenisimo. Bebí el ultimo sorbo de agua y pedí la cuenta.
En ese momento algo me vino a la cabeza. Claro, ELLA era, ¡ELLA ES LA MUJER DE MI VIDA! ¿Qué hago aqui perdiendo tiempo?¿Que hago aqui comiendo sin besarla? Necesito uno de sus besos. No necesito nada mas.
Me levante corriendo de mi mesa, fui corriendo a la barrá y saque el primer billete que pillé en mi cartera. El camarero se quedo mirandome extrañado.
Yo me di media vuelta y fui corriendo a la puerta
-¡Señor! -me gritó- Su cambio
-Quedeselo como propina -alcé mi pulgar-
-Señor hay mas de 2O... -le corté-
-Pues deme las gracias y guardaselo.
Sali de aquel restaurante, riendome por la cara que habia puesto aquel camarero.
Me planté en la puerta, saque mi movil las 15:O5 estaba bastante lejillos de casa asi que meti el movil en el bolsillo, suspiré, pensé en ella, sonreí y eche a correr.
Tenia que llegar lo antes posible a casa, coger el coche y buscarla por todos los sitios hasta encontrarla. No pararía hasta encontrarla.
Llegué a casa me monté en el coche y lo saqué del garaje, miré el movil las 15:45. Sabía que si yo queria de verdad encontrarla la encontraría solo tenía que guiarme por el corazón, por mis sensaciones.
Al primer lugar donde fui, fue a su casa. Deje el coche super mal aparcado en un paso de cebra de la esquina. Toque al timbre, una, dos y hasta tres veces esperé a que me abrirera la puerta. Pero como yo pensaba demasiado facil era encontrarmela a la primera. Volví a monatrme en el coche.
¿Donde podía estar?...
¡El parque del agua!, si, a ella le gusta ir mucho a ese parque. Fui lo mas rápido que pude, saltandome incluso algun que otro semáforo.
Busqué por todo el parque, hasta por las zonas mas escondidas, pero no, encontraba a todo el mundo menos a Caitlin.
Volvi al coche, aun no me habia rendido, seguia teniendo las mismas ganas o incluso mas de seguir buscandola.
Ahora podia ir al centro comercial, sonreí, deje el coche en el parking. Me diriguí a sus tres tiendas favoritas de ropa, ni rastro, al Starbucks pero nada. Era imposible buscas a alguien allí, a si que sin pensarmelo dos veces use mis encantos y mi nombre para pedir un favor.
Me diriguí al cuartel de los guardias de seguridad, me presenté hamablemente y pedi por favor que me dejaran hacer una cosa unn segundo. Sin preguntar como o para que.
Ellos confiaron en mi y me dejarón. Me explicaron como funcionaba todo y cogi aquel micrófono, lo encendí y al terminar de sonar esa musica que avisa de que van a anunciar algo por todo el centro comercial. Hablé.
-"No se si estarás por aqui dando una vuelta, no se si lo que estoy haciendo va a servir de algo o solo para que la gente mañana no deje de hablar de esto. Pero necesito hablar contigo princesa. Soy yo, lo siento por todo. Caitlin del Río Lira, por favor si estas por aqui llamame al móvil."
Volví a darle a ese botón negro y esperé a que se apagara aquella lucecita verde que me aseguraba que ya no estaba encendido. Los guardias de seguridad se me quedaron mirando extrañados, les volvi a dar las gracias y mirando mi movil sin ninguna llamada recibida. Me diriguí al coche, estando en el parking pensé en llamarla para saber donde estaba pero eso era demasiado facil. Yo queria encontrarla por mi, no por una simple llamada.
Me recorrí casi todos los lugares donde pensaba que podia estar, fui a casa de Julia, de su jefa con la que trabajaba de camarera, a su peluquería, a su esteticién. Busque en todos los lados.
Estaba con el coche parado. ¡Piensa Dimitri, Piensa! Algun lugar se te ha escapado, en algun lugar no has mirado. Miré mi movil se me habia echo bastante tarde eran ya las 2O.OO de la noche ya, apoyé la cabeza en el volante a decir verdad un poco desilusionado. Sin querer apreté al botón para encender la rádio.
Y me di cuenta de que era yo el que cantaba, seguia con la cabeza en el volante cuando me acorde de una cosa.
Era la cancion de Never let you go, recuerdo que la escuche la primera vez en la radio con ella, le dige que la habia escrito para ella. Y si no recuerdo mal fue aquel precioso dia...¡LA PLAYA! Aquel maravilloso dia en el Paraiso. ¡YA ESTA!
Habia mirado en todos los lugares menos en la playa. Arranque el coche y me diriguí sin pensarmelo hasta esa playa.
Tarde en llegar habia tráfico, aparque justo en el mismo lugar donde aparque la vez que fui con ella y me baje del coche. Iba paseando por el paseo. La playa estaba desolada no habia nadie, algunos pajaros que andaban recogiendo las migas de pan que algun niño habría tirado por la tarde. Alguna familia paseaba feliz y unida por el paseo, un grupo de amigos se hacian fotos.
Pero dentro, en la arena no habia nadie, suspiré y me apolle en aquella barandilla azul, miré al mar y respire hondo un par de veces.
De repente cuando comenzaba a andar para irme al coche me di cuenta de que habia una sombra de una mujer sentada cerca de aquella palmera lejana, recordé que alli habia estado yo sentado con Caitlin y me acerqué. Iba despacio, inseguro de mi mismo.
Una parte de mi sabia que era ella, pero la otra no lo estaba del todo seguro. Si no era ella ya me daba por vencido ya no podía más.
Y vi su precioso pelo largo caer sobre su hermosa y marcada espalda, su pelo largo castaño que hacia fin justo antes de llegar al culo. Me volvía loco.
Me acerqué despacio, intentando hacer el menor ruido posible. Y me coloqué de pie tras su espalda a unos cuantos metros de ella, la observé un par de veces. Hasta que me dejé llevar y empece a decir lo que sentía.
-Recuerdas esta playa,fuimos un día tu y yo en esta misma playa cuando cambiábamos besos,abrazos,palabras silencios,caricias.....ahora siento como poco a poco el mar llegara para borrar nuestros recuerdos.
Ella se giró al escucharme decir eso y extrañada se quedó callada.
Ande unos pasos hasta ponerme justo enfrente suya, ella seguia sentada mirandome extrañada. Mi corazón latía a mil por hora, que digo mi corazón ya ni latía. Estaba temblando, apenas conseguís sacar un hílo de voz que se notaba nerviosa.
Por fin ella hablo.
-¿Que haces aqui Dimitri? -dijo sin entender nada
- Necesito uno de tus besos.
- ¿Qué?
- Lo que oyes,necesito uno de tus besos,de esos,que me dabas cuando menos me lo esperaba,y que me encantaban...
- Pero tú y yo ya no...
- ¡Qué más da! Necesito uno por favor,ya ves, han pasado ya bastantes dias y todavía no he aprendido a vivir sin ellos, además a tí que más te da, según tú, yo ya no te gusto, si me das uno, no corres el peligro de enamorarte de mí...
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